Nustro rol en las inversiones

Al ver los precios de las acciones ir para arriba y para abajo puede parecer que cuando se invierte se está en un casino. De hecho mucha gente más que invertir apuesta a que algo va a ir mejor o peor como si se tratase de una carrera de caballos.

Esta inversión se basa en la convicción de que el precio subirá sin tener mucho razonamiento para sustentarlo. Al otro extremo está pensar sólo en el valor y olvidarse del precio.

Cuando compras acciones estás comprando un trocito de una empresa. Una empresa que tiene fábricas, patentes, productos, etc. Además de trabajadores que trabajan para que esa empresa vaya a mejor. Esta visión está centrada en el valor de la empresa y te hace identificarte con un empresario.

Aunque también es importante saber que no somos empresarios. El empresario es el que toma decisiones en el negocio: marketing, estrategia, operaciones, etc. A nosotros nadie nos pregunta sobre estas cosas y no podemos tomar decisiones ni tenemos influencia alguna (tampoco tenemos el peso como para ser activistas).

Entonces ¿qué somos?

Pues eso, inversores. O si quieres buscar otra forma de decirlo, socios capitalistas. Es mucho menos sexy por eso se buscan otras palabras que suenen mejor pero es lo que hay.

Como socios capitalistas no tomamos decisiones en la empresa pero sí en nuestra cartera. El gran arma que tenemos es componer una cartera que se adapte a nuestros objetivos. Esto no es más fácil que valorar empresas y los que lo hacen bien tienen grandes retornos con volatilidad controlada. Algunos de los socios inversores más famosos son los fondos de la universidades americanas (“endowments”) y entre ellos el de Yale. Y son famosos por tener buenos rendimientos durante muchos años mediante el control de sus carteras, en las que caben hedge funds, private equity, empresas cotizadas, inmobiliaria, etc.

Esas decisiones de toma de cartera en nuestro caso van más allá de lo que creemos que es mejor porque muchas veces tenemos que factorizar nuestro tiempo. Si queremos buscar mejores oportunidades quizás tenemos que analizar más empresas/fondos/alternativas. Pero en realidad esto también es un factor en los fondos de las universidades porque tendrán que buscar (y pagar) más gente que se dedique a hacer esos análisis.

Una forma de lidiar con esto es subcontratando las decisiones. Cuando compras fondos activos estás pagándole a unos gestores para elijan las mejor forma de poner a trabajar tu dinero.

El dilema del “universo invertible”.

Una de las máximas de la gestión activa es “a más libertad, más retornos”. Es decir, si a un gestor le das total libertad para invertir no hay excusas para que consiga sus mejores resultados. Si lo limitas a Europa y ve oportunidades en Asia, no podrá sacar sus mejores resultados.

Dar libertad casi total es típico en los hedge funds (de hecho, en España se llaman “fondos libres”). Michael Burry, el gestor que se hizo famoso por su apuesta en contra de las hipotecas basura, consiguió sus inversores por su talento encontrando compañías value. Sus inversores nunca pensaron que tendrían casi todo el peso del fondo en algo que ver con el mundo inmobiliario. Pero como vio la oportunidad y no tenía restricciones se lanzó a por ello. De estar limitado a compañías cotizadas, sus retornos no hubiesen sido los mismos (y sus inversores hubiesen estado más tranquilos durante la burbuja… aunque no después).

Está claro que dar mucha libertad a los gestores ayuda a los retornos. Pero hace que la gestión de la cartera sea muy difícil. No hay nada que impida a los gestores apostar por la misma compañía a la vez, dándole un peso en tu cartera que no quieres.

Caso concreto de nuestra cartera. Tenemos fondos que siguen índices amplios como el S&P 500. Sin embargo el S&P500 está compuesto de una manera relevante por las FANGs y está centrado exclusivamente en EE.UU. Para diversificar, tenemos fondos que invierten en otras zonas geográficas y/o en empresas más pequeñas.

Si subcontratamos nuestras decisiones de inversión, queremos que quienes las tomen sean muy buenos. Y si son muy buenos se beneficiarán de tener libertad para elegir donde invertir. Pero como tienen libertad, puede que elijan invertir en EE.UU, o incluso en las FANGs. Por eso cuando True Value invierte en Facebook, por un lado nos alegramos porque también la tenemos en los fondos índice pero por otro lado nos preocupamos porque… precisamente también la tengo en los fondos índice y estamos perdiendo diversificación.

Parece muy difícil encontrar una solución óptima al balance entre libertad, calidad, diversificación y tiempo invertido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *