Aprendiendo de nuestros fracasos

“Las probabilidades de generar una idea de éxito son directamente proporcionales al número de ideas generadas”

La cita es de Simonton y yo me la encontré en el libro de Adam Grant “Orginals: How non conformists move the world” del que hice una revisión el mes pasado.

Tras esa cita que tanto me impactó, el autor pasaba a describir como los grandes genios de nuestra historia crearon sus mejores obras en la misma etapa en la que crearon sus peores obras. El libro cuenta como incluso los grandes de nuestra historia, los que cambiaron nuestro mundo, creaban cosas que fallaban, pero que lo importante era crear sin parar y que alguna de esas ideas, obras, o inventos, sería el que haría la diferencia.

Me sentí increíblemente identificada con esa reflexión, y hoy os quiero hablar de todas las veces que Mr Lyn y yo fallamos en el pasado y lo que aprendimos.

De todo se aprende, no te rindas

Hay un dicho popular que dice “se aprende mucho más de los fracasos que de los éxitos”. Cuanta razón.

A veces las cosas salen bien a la primera, pero no es el caso más frecuente. Y cuando no salen bien duele y da rabia, pero también se aprende mucho. Así que si algo no te sale a la primera o a la segunda, no te rindas. Hay que ver qué falló e intentar solucionarlo, pero rara vez todo sale a la primera.

Y esto que predico lo viví en carne propia. Como comenté alguna vez, este no es mi primer blog ni el de Mr. Lyn. Los dos intentamos otros proyectos de blogs que acabamos dejando.

El hecho de haberlo intentado antes nos preparó mejor para Lúpulo y Números. Sabemos lo que conlleva y sabemos lo que hicimos mal en el pasado, así que podemos intentar mejorarlo. Y en eso estamos 🙂

Además de una buena idea, tiene que ser algo que te apasione

Aunque suene manido, asegúrate de que ese proyecto que empiezas es algo que te apasiona. Todo en esta vida conlleva esfuerzo, y hacer algo a parte de tu trabajo te va a suponer sacrificar tiempo de ocio y descanso. Es duro incluso cuando te gusta, si no es algo que te apasione no tendrás el empuje para seguir cuando las cosas se pongan feas (que siempre se ponen).

.Sigo con mi ejemplo personal. Uno de nuestros fracasos pasados fue una tienda online. La idea era buena, pero no nos apasionaba, y se acabó convirtiendo en otro trabajo más que no pudimos absorber.

Actualmente este blog es nuestro principal “side-project”, y es algo que hacemos porque nos encanta compartir experiencias, recibir ideas de la comunidad y sentir que hay gente ahí fuera que piensa como nosotros.

La logística no es sencilla ya que por semana me resulta muy complicado escribir. Estoy pasando una época de bastante trabajo y llego a casa mentalmente agotada. Así que me toca sacar tiempo los fines de semana para escribir, a veces pasándome el sábado o el domingo entero delante del ordenador. Pero no son días de trabajo, sino que disfruto esos días dedicados a Lúpulo y Números. No me faltan ideas para posts y me encanta ponerme al día de lo que otros bloggers comparten.

Rodéate de la gente correcta

Aquí el truco es la definición de gente correcta.

No quieres gente que te diga que todo es maravilloso, que te vas a comer el mundo y vas a tener mucho éxito, porque posiblemente no sea cierto.

Tampoco quieres gente que esté todo el día machacándote porque dedicas tiempo a algo que te apasiona y “ya no estás tanto con los amigos”, “no se te ve el pelo”, etc.

Quieres gente que te entienda, se interese por ti y tu proyecto y, en el mejor de los casos, te de feedback e ideas de mejora. Esa gente es difícil de encontrar pero, cuando lo haces, valen su peso en oro.

Empezar un proyecto nuevo requiere tiempo y esfuerzo, pero es una experiencia muy enriquecedora. Yo animo a todo el mundo a hacerlo, se aprende muchísimo tanto a nivel personal como profesional. Y recuerda, fallar no es un fracaso, es una experiencia que te preparó para el éxito futuro.

 

6 Comments

  1. Muy bien. Yo también estuve en muchos fracasos cuando comencé esta jornada de invertir para adquirir mi LF. Ya después de dos años de fracaso perpetuo supe la estrategia que trabaja mejor para mi a la vez aburrida. Todo es cuestión de seguir intentándolo hasta encontrarse con uno mismo con la forma más cómoda y que trabaje. Los fracasos son excelentes.

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