Como gastar menos sin perder calidad de vida

Es la pregunta del millón. ¿Como puedo gastar menos sin perder calidad de vida? Te cuento lo que a mí me funciona.

Gastar de forma consciente

No soy una persona frugal por naturaleza pero tampoco me gusta la sensación de gastar por gastar. Digamos que me gusta darme un capricho de vez en cuando pero considero que no soy una consumista empedernida. Una persona normal. Hasta hace unos meses.

Desde que empecé el camino hacia la independencia financiera tengo una perspectiva distinta sobre los gastos. 

Intento no dejarme llevar y “gastar por gastar”. Paro y reflexiono si merece le pena gastar el dinero en algo.

Cada gasto es una decisión consciente.

Algo tan simple tiene mucho poder y te quiero animar a hacer ese ejercicio. Plantéate si merece la pena o no gastar el dinero en algo antes de comprarlo. Si podrías usar tu dinero para algo mejor. Simplemente dedícale un minuto a pensarlo.

Y si la respuesta es “sí, me merece la pena” está totalmente ok, adelante. Pero si haces este ejercicio te sorprenderán la cantidad de veces que la respuesta es “no”.

Yo llevo tres meses trabajando en mi propia línea de “¿en qué quiero gastar el dinero?” “¿lo necesito?” “¿qué me aporta?”.

Desde que inicié el camino hacia la independencia financiera todo cambió. Como tengo un plan B para el dinero (invertirlo y acercarme un poquito más a mi objetivo) soy mucho más crítica y exigente con mis gastos del día a día.

Muchos de los gastos que tenemos no son necesarios para hacernos felices. Te pongo 4 ejemplos recientes.

Ideas para ahorrar sin perder calidad de vida

Siempre que tengas un gasto y te lo quieras plantear haz el siguiente ejercicio.

  1. Pregúntate “¿Qué es lo que busco con este gasto?”
  2. Repuesta sincera y meditada
  3. Pregúntate de vuelta “¿Hay alguna formas más económica de satisfacer esta necesidad?”
  4. Más veces de las que crees sí la hay

Ejemplo real 1. Comprar libros.

Lo hacía constantemente. Una vez entro en una librería es casi imposible que salga no con uno, sino con dos libros. Me encanta leer y devoro los libros. Cuando estoy en casa los pido prestados a mi madre y a mi abuela (somos una familia llena de socias del círculo de lectores). Pero cuando paso una temporada sin pasar por Galicia acabo comprando.

Ejercicio de reflexión:

  1. ¿Qué es lo que busco con este gasto?
  2. Leer
  3. ¿Hay alguna forma más económica de hacerlo?
  4. ¡Apuntarse a la biblioteca!

Obvio, ¿no? Pues llevaba desde que era niña sin coger un libro en una librería. Y en estos 3 meses ya llevo 6…

Ejemplo real 2. Salir a tomar algo y disfrutar el buen tiempo.

Brilla el sol y ¿qué apetece? Ir de terrazas. A tomar un café, una caña, un agua…

Ejercicio de reflexión:

  1. ¿Qué es lo que busco con este gasto?
  2. Estar al aire libre y disfutar del buen tiempo
  3. ¿Hay alguna forma más económica de hacerlo?
  4. ¡Sentarse en un banco del parque!

Lo que no quiere decir que no vaya nunca de terraceo. Seguiré yendo. Pero sólo si lo que quiero es una cerveza. Si lo que quiero es estar al aire y que me de el sol, hay formas más económicas de hacerlo.

Ayer mismo por primera vez en mi vida me fui a un parque a tirarme al sol. Sola. A mi aire.  Era viernes después de trabajar y el parque estaba lleno de familias y grupos de amigos. Yo no tenía plan pero quería aire libre y sol y allí me fui. Es algo que antes jamás habría hecho (ni ir a un parque a tumbarme al sol ni ir sola). Y me sentó de maravilla. Una hora y media allí tirada escuchando podcast y cogiendo ideas para futuros posts me dio energía para el resto día.

Ejemplo real 3. Me invitaron a una cena.

Como dicen en mi casa “es de bien nacido ser agradecido”, así que cuando te invitan a una casa en general llevas algo. Y si estás en modo ahorro según lo que te estires te sale casi peor que salir a cenar… Porque un buen vino, un buen licor, unos entrantes, unos pasteles… si no quieres ir de cutre no son lo que se dice baratos. Pero a eso también se le puede dar una vuelta.

Ejercicio de reflexión:

  1. ¿Qué es lo que busco con este gasto?
  2. Llevar algo a la cena y agradecer la invitación. (Importante, sin quedar como una cutre)
  3. ¿Hay alguna forma más económica de hacerlo?
  4. Llevar algo preparado por ti.

Hay que esforzarse y cocinar, pero te sale super barato.

Dato curioso. Éramos tres invitados, yo hice un bizcocho y el resto llevó una botella cada uno. Cada botella costó como 25€ y mi bizcocho costó menos de 5€. Y, ¿a ver si adivinas? Mi bizcocho fue lo que más triunfó 🙂

Ejemplo real 4. Socializar sin dejarte el sueldo.

Ahora mismo Mr Lyn y yo vivimos en distintas ciudades. Y los findes que no estamos juntos no suelo tener muchos planes. Sola en casa me aburro, a mi me gusta hacer cosas y estar con gente. Tengo un compañero de trabajo que me invita a sus planes, pero siempre son de cena + fiesta y al final me dejo un montón de dinero… de vez en cuando puede valer, pero no es lo que quiero para cada fin de semana.

Ejercicio de reflexión:

  1. ¿Qué es lo que busco con este gasto?
  2. Hacer algo diferente los findes, estar entretenida y con gente.
  3. ¿Hay alguna forma más económica de hacerlo?
  4. Meetup!!!

No conozco a mucha gente en la ciudad, pero una forma genial de buscar planes es a través de la plataforma Meetup. Para el siguiente finde que estaba sola me apunté a un grupo de gente que iba a salir a sacar fotos. Me estoy iniciando en el mundo de la fotografía y sé que es cuestión de práctica. Pero me suele dar pereza salir sola. Este fue un evento perfecto para compartir experiencias, conocer gente y pasar un domingo 10!

Estos son solo algunos de los ejemplos que me pasaron en estos primeros meses. Estoy segura de que son los primeros de los que están por llegar 🙂 Y no te olvides de compartir tus trucos, sé que no soy la única en este camino y me encantaría leer tus ideas!!

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