Dos meses en el camino: nueva filosofía de vida

En abril iniciamos nuestro camino hacia la independencia financiera y en sólo dos meses ya vemos muchos cambios.

Por un lado, cambios en nuestras finanzas personales

Estamos más centrados en ahorrar, en invertir bien, tenemos objetivos claro, etc. Escuchamos podcasts sobre finanzas personales y leemos muchos blogs. Comentamos las ideas y vemos si las podemos aplicar a nuestra vida o no.

Tenemos una estrategia de inversión, un plan a largo plazo. Y se nota.

Ahora espero ilusionada a hacer cierre de mes y ver como vamos. Aun nos queda mucho por aprender, pero ya sabemos más de lo que sabíamos.

Reportaremos nuestro avance cada trimestre porque debido a nuestra estructura de ingresos (16 pagas) cada mes no tiene mucho sentido.

Pero puedo adelantarte que de momento estoy muy contenta. Tenemos una situación complicada a nivel personal porque vivimos en países distintos y para estar juntos tenemos que gastar en viajes constantemente. Pero estamos consiguiendo mantenernos en buen camino para conseguir nuestro objetivo de 2018. Y era un objetivo exigente así que eso ya es bastante.

Pero el económico no es el cambio más importante. Porque la independencia financiera no es una estrategia de inversión sino una filosofía de vida. Y te cambia la perspectiva.

Por otro lado, cambio de perspectiva

Me sorprendió a mi misma, pero este fue el cambio más grande que noté. El cambio de perspectiva. No es que haya cambiado mucho mi patrón de gasto pero sí mi forma de ver los gastos.

Ahora, antes de comprar me pregunto “¿qué busco con esto?” “¿merece la pena el gasto?”

Porque la opción B tiene mucha fuerza: que sume a nuestro ahorro y nos acerque al objetivo de inversión 2018.

Esto no quiere decir que ya no gaste nada que no sea totalmente necesario.

Cuando me hago la pregunta “¿merece la pena?” muchas veces la respuesta es “Sí”. Por ejemplo, ahora mismo no estoy apuntada a ningún gimnasio y echo de menos hacer deporte. En el trabajo ofrecieron clases de yoga. 25€ al mes, un día a la semana. “¿Me merece la pena el gasto? Sí”. Porque me sienta bien, porque es algo que yo sola no hago o no hago de la misma manera. Me aporta valor, por lo que son 25€ bien gastados para mí.

Pero muchas veces me sorprende la respuesta. Hay más “Nos” de los que creía. Déjame ponerte otro ejemplo. Al lado de la oficina hay un Starbucks. De vez en cuando, si me encuentro baja de energía o de moral, bajo a por un capuchino. Me pierde la espuma. Pero con el tiempo dejó de ser un capuchino de vez en cuando para convertirse en cada día. Y un café de Starbucks son 3€. “¿Merece la pena ese gasto? Para mí no.” Ahora llevo mi leche de soja, la dejo en la nevera del trabajo y me hago mi café soluble a media mañana para recuperar energía. Y, muy de vez en cuando, bajo a por un capuchino al Starbucks.

Pero consciente del gasto y disfrutándolo a tope. No por rutina.

Reflexión final: ¿que merece la pena para ti?

Como comento en mi post anterior , para mí la clave fue entender que hacer estos “recortes” es un paso necesario para alcanzar la vida con la que sueño.

Y eso no significa que vaya a estar 10 años ahorrando a tope sin gastar más que en lo estrictamente necesario para sobrevivir. Sé que me quemaría y que me haría salirme de este camino. Todavía planeamos viajes, cenas fuera, comprar ropa y muchas otras más cosas de las que podríamos prescindir.

Por otro lado, también decidimos que no íbamos a comprar un coche nuevo, ni un iPhone, ni muchas otras cosas que para nosotros no tienen tanto valor.

Es una cuestión personal, de prioridades. Hacer esa reflexión: ¿qué me aporta valor? y ver como es la mejor forma (más barata) de conseguirlo.

Paula Pant tiene un post en su blog con el que me sentí muy identificada: “Timeline vs intensity”. Habla de los dos extremos para llegar a tu objetivo IF:

  • ahorro extremo en menos tiempo
  • menos ahorro a más largo plazo

Mr Lyn y yo aún estamos jugando con ese balance, entendiendo hasta donde estamos dispuestos a recortar para alcanzar antes la independencia financiera. Te seguiré contando nuestros avances.

PD: si tu también te planteas estas cosas, cuéntame tu enfoque en los comentarios. Este camino es nuevo para nosotros y todas las ideas se agradecen!

 

9 Comments

  1. Pobre Pecador

    Hola Mr and Mrs Lyn, soy un nuevo descubridor de vuestro blog que también tiene uno (pero el mio es vulgar, zafio y nosecuantos calificativos más) de esto de invertir y sacarnos unas perrillas para nuestra jubilación.
    Tengo muchos lectores porque se ve que lo vulgar gusta, je,je,je y me he permitido incluir vuestro blog en mi lista de la derecha para que esos lectores se pasen por aquí. Fue uno de ellos llamado Carlos L. quien me propuso que os incluyera y yo me debo a mis feligreses. Ni que decir tiene que si lo consideráis inapropiado, pues lo retiro.

    Mucha suerte con el proyecto…nos seguimos leyendo

    • Mrs. Lyn

      Hola Pobre Pecador!
      Todo un honor estar en tu lista, muchas gracias a ti y a Carlos L! Solo por mantener un blog durante tanto tiempo ya tienes todo mi respeto, no es tarea facil! Ojala pudiese yo escribir con esa sorna, pero tiene que haber de todo y a cada uno como le salga, no? 🙂
      Encantada de conocerte y con ganas de explorer tu blog, me parece que me va a sacar mas de una sonrisa y me encanta eso de la risoterapia con aprendizaje financiero incluido. Nos vemos por los blogs!

  2. Luis C

    Yo creo que lo ideal es empezar ahorrando fuerte y a medida que pase los años ir disminuyendo el ritmo de ahorro por 3 razones:

    1. Porque los ahorros y las inversiones al principio es cuando más se notan tanto psicológicamente como al hacer la bola de nieve de la inversión.

    2. Porque si no vas aumentando el gasto, al cabo de muchos años de ahorro intenso el cerebro se acostumbra a pensar sólo en ahorrar e invertir y te puedes acabar volviendo un tacaño, sufrir al pensar en gastar dinero y no disfrutar nunca de lo ahorrado. Alguien que toda la vida solo ha pensado en ahorrar no puede de la noche a la mañana cambiar la mentalidad por una de gastar.

    3. Llegar a la independencia financiera, dejar el trabajo y pasarme la vida mirando en qué gasto cada céntimo no es mi ideal de vida. Prefiero seguir en el trabajo, que las inversiones me complementen el salario y/o me paguen los gastos y disfrutar la vida aunque llegue más tarde a la I.F. o aunque no llegue. Hay que disfrutar el camino.

    Un saludo.

    • Mrs. Lyn

      Hola Luis!
      Muchas gracias por tu comentario. Nuestra filosofia es ponerse objetivos anuales e ir sumando todos los años lo que se pueda, unos mas y otros menos. Pero si no hay ningun reves grande siempre sumando, el dinero que va a fondos ya no se toca.
      Es mas como ser consciente de en que gastas el dinero, sin tener que gastarlo por el mero hecho de tenerlo. Y solo gastarlo en aquello que te aporte. Solo con aplicar ese cambio y ser consistente ya se nota.
      Un saludo!

    • Mrs. Lyn

      Muchisimas gracias por tu recomendacion Carlos! Estamos encontrando una comunidad maravillosa en los blogs de España! El camino hacia la IF se lleva mejor en compañia. Y como tu dices, trabajando la paciencia. Con muchas ganas e iusion pero tambien consciente de que esto es una maraton y no un sprint. Nos vemos por los blogs!

  3. Los pocos cambios traerán grandes resultados en tan solo un año ya veras. Cambiar un estilo de vida ya vivido a otro lleva tiempo y sacrificio pero luego de hacerlo los resultados son increíbles. Todavía recuerdo gastarme todo el cheque en vanidades ahora no se que hacer con el (no te lo voy a dar Pobre Pecador jajaja). Así que como no se que hacer con el lo meto en la bolsa y cuando vengo a ver el próximo mes tengo aun mas y que hago? Lo meto en la bolsa y el ciclo continua de mas y mas hasta llegar al punto donde quiero estar. En fin ser minimalista y vivir frugal tiene sus ventajas y si me vieras en la calle NUNCA pensarías que soy un tacaño visto de marca (claro compro de segunda o tercera mano), hablo profesional y trato a todos a mi alrededor con respeto en fin todo lo que hago tiene su propósito al igual que tu llegar algún día a la libertad.

    Que pena que ya no gastes en Starbucks 🙁

    • Mrs. Lyn

      Yo aún no llegué al punto de no saber en qué gastar el dinero, jeje, ideas no me faltan. Pero es cierto que gasto menos porque me planteo mucho más si “merece la pena” el gasto. Como tu dices, es un cambio que lleva tiempo y cada uno tiene que encontrar el punto con el que está cómodo. Ser constante y los resultados vendrán 🙂

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