El secreto de nuestro éxito: el fondo secreto

A mí me gusta el control financiero, pero hasta cierto punto. Necesito sensación de independencia, tener margen de actuación a la hora de gastar y actuar. Sin reproches. Ni culpas.

Esa sensación se vio amenazada cuando Mr. Lyn y yo empezamos a llevar nuestras finanzas de una forma más detallada. En algún momento temí que no pudiéramos seguir el camino hacia la independencia financiera porque mi agobio solamente crecía y no era sostenible. Pero encontramos una solución que hizo que todo fuese como la seda.

Presupuestos y control de las finanzas

En casa (Mr Lyn y yo) tenemos varias cuentas que usamos indistintamente en nuestro día a día. Para agrupar y contabilizar gastos a fin de mes utilizamos Fintonic. Nos resulta muy práctico y estamos muy contentos, es la mejor forma de ver realmente cuanto gastamos en cada categoría de forma conjunta. Aunque a veces se pasan con los anuncios… (esto no es un post patrocinado, es simplemente mi opinión de usuaria).

Como lado negativo, tener todas tus cuentas en la aplicación implica que todos y cada uno de los gastos pasan por el escrutinio del cierre de mes. Y esa sensación de control total me agobiaba, especialmente cuando se acercan cumpleaños, aniversarios, o simplemente quiero hacer una sorpresa.

Como vimos que se convertía en un problema nos dedicamos a buscarle una solución. Le dimos bastantes vueltas, porque no queríamos bajar el nivel de control pero sí necesitábamos introducir cierta flexibilidad en nuestro gasto.

Cómo introducir flexibilidad en tu presupuesto y mantener control

Pensamos en añadir flexibilidad a ciertas partidas donde suelen surgir los imprevistos: restaurantes, ocio, ropa, decoración, tecnología… pero no nos convencía. Porque si un mes no usabas ese buffer del +10% lo perdías y el mes siguiente empezabas de cero de nuevo.

Después de darle muchas vueltas llegamos a la solución ideal para nosotros: un «fondo secreto» individual. Una paga mensual que está incluida dentro del presupuesto (por lo que el gasto está acotado) y que se usa como se quiera, sin dar explicaciones. Esta paga la metemos cada mes como gasto. Es decir, es un gasto ficticio que hace que cuando se gaste de verdad no aparezca en nuestra contabilidad.

Otro punto clave es que es una cantidad acumulable así que si quieres comprar algo caro te da la oportunidad de ahorrar hasta tener el dinero suficiente.

Básicamente nuestras necesidades básicas están cubiertas con nuestro presupuesto normal. Y para regalos comunes o para esos días que quieres hacer algo extra o comprar algo por lo que no quieres dar explicaciones a fin de mes, cada uno tenemos nuestro fondo secreto.

Por ejemplo, este año por el cumple de Mr Lyn me apetecía regalarle una escapada chula, que se sale del presupuesto normal de un regalo, y para ello usé el fondo secreto.

Otro ejemplo. Si hay un espectáculo que nos apetece mucho pero se nos va de presupuesto. Si necesitamos comprar sillas y uno se enamora de unas carísimas que se nos salen de presupuesto. La diferencia entre lo que gastaríamos normalmente y ese extra que es casi un capricho, la ponemos con el fondo secreto.

Cada uno valora las cosas de forma distinta, y esta forma de hacerlo nos permite decidir cuando nosotros estamos dispuestos a pagar por algo más que el otro sin que lleve a enfado ni discusión.

Es más la sensación de falta de independencia que la realidad del gasto.

La introdujimos en enero de 2018, y empezamos en 100€ al mes por persona.

Como los ejemplos que puse arriba, la usamos para regalos entre nosotros y cualquier otra cosa que nos apetezca y que esté fuera de presupuesto.

Ninguno de los dos gastó ni el 50% del dinero.

La verdad es que a mí no me sorprendió. Nuestro presupuesto está diseñado para cubrir un estilo de vida sencillo y la mayoría de los meses no necesitamos nada más.

Para el 2019 lo mantuvimos igual y a cierre de año aún tenemos dinero los dos. Este año 2020 seguiremos teniendo esa huchita personal de la que podemos disponer a nuestro libre albedrío.

Imagen de LEEROY Agency dePixabay

2 Comments

  1. Jose

    Yo la putada que tengo es que mi mujer no es como yo de austero,y hemos tenido muchas discusiones por eso.
    También es verdad que la vida pasa y el dinero es un medio no un fin y la vida hay que disfrutar.
    Ahora lo que hago es que de mi sueldo no invierto nada y solo invierto los dividendos y un dinero de un negocio que tengo a parte.
    Pero un día tengo que empezar a disfrutar de los dividendos si no para que los quermos para que lo malgaste los hijos q no les costó ganarlos
    Saludos

    • Mrs. Lyn

      Claro, hay que encontrar un equilibrio tanto individual como en la pareja y es complicado porque es algo muy personal que cambia mucho según cada uno. Para nosotros con esta solución funciona, pero nos costó nuestro tiempo llegar aquí 🙂

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