Pensando a largo plazo: por qué persigo la independencia financiera

De la posibilidad de tener mucho dinero en el banco…

La primera vez que Mr Lyn me habló del concepto de independencia financiera (IF) me pareció una utopía. Me habló de Frugal Woods, de Mr Money Moustache y de muchos otros que ya habían alcanzado la independencia financiera. Se habían retirado a los 30 o a los 40 y vivían del rendimiento de sus inversiones. Yo le decía “maravilloso, sí, pero no para nosotros”. 

Mr Lyn me decía que sí podíamos. Me enseñó sus modelos en excel y me explicó los conceptos básicos. Al final, lo importante era vivir a bajo coste e invertir bien el dinero.

El problema es que yo no estaba dispuesta a la vida de bajo coste que Mr Lyn me proponía. No me malinterpretes, no pretendía llevar una vida de lujos, pero tampoco quería vivir contando cada céntimo. No veía la necesidad, la razón por la que nuestro objetivo tenía que ser ahorrar todo lo que pudiéramos. Además, me daba miedo la idea de invertir nuestros ahorros en algo de tanto riesgo como la bolsa.

Mr lyn no se rendía, así que sacó el Excel, me explicó la regla del 4%, lo importante de tener unos gastos bajos, y me hizo escenarios para ver cuando podríamos alcanzar FI según nuestro nivel de gastos. Siendo sincera, yo en el excel solo veía ahorro y sacrificio y simplemente deseché la idea.

(Nota: a raíz de este blog descubrí que mientras yo había eliminado toda posibilidad mental de iniciar el camino hacia la independencia financiera, Mr lyn estaba cada vez más convencido y creía que ambos estábamos dentro.)

… a que nuestro sueño estuviese en riesgo

En paralelo a estas conversaciones esporádicas sobre IF nuestra vida seguía.

Además de ser amantes del excel y de tener control sobre nuestras finanzas, a los dos NOS ENCANTA PENSAR EN EL FUTURO. Lo llevamos haciendo desde hace años, y cada vez lo hacemos más.

Ya por 2013 recuerdo largos viajes en coche en los que hacíamos planes y escenarios de como sería nuestra vida si Mr lyn trabaja en esta industria y yo en aquella, si hacemos tal máster, si nos mudamos a no sé donde… Siempre había alguna idea encima de la mesa, y discutíamos pros y contras de cada una, decidíamos prioridades y pasábamos a la siguiente idea.

A raíz de dejar nuestros trabajos para hacer el MBA esas conversaciones ganaron mucho peso. Un parón así en tu vida te fuerza a reflexionar y a pensar qué quieres y qué no. Es un ejercicio muy recomendable que seguimos haciendo a menudo. 

Y tanta conversación tiene sus frutos, que en nuestro caso es un objetivo a medio plazo bastante definido: de aquí a 10 años mudarnos a Galicia para que nuestros hijos crezcan allí.

Ese fue el punto de partida. Un objetivo claro y común: volver a Galicia para criar allí a nuestra familia.

Entonces Mr Lyn me propuso ver los números, basarnos en nuestro plan financiero y hacer proyecciones.

Necesitábamos información inicial, pero gracias a nuestro excel ya teníamos casi todo:

  • ¿Cuales son nuestros gastos anuales actuales?
  • ¿Cuantos son nuestros ahorros actuales?
  • ¿Cuanto nos costaría vivir en Galicia?
  • ¿Cuanto podríamos ganar en Galicia?
  • ¿Que colchón habría que tener para dejarlo todo en Madrid y mudarnos a Galicia tranquilos hasta que salga algo?

Para mi ver el resultado fue un shock. Mr lyn ya había hecho los números y él era consciente pero yo no. En mi mente íbamos sobrados. Pero eso no era la realidad.

Al ritmo que llevábamos en 10 años no íbamos a tener la tranquilidad económica que queríamos para podernos ir a Galicia sin trabajo por una temporada o con una bajada considerable de sueldo.

Abriendo los ojos

Con ese ejercicio abrí los ojos y vi lo fácil que es dejarse llevar y que tu nivel de vida suba con tu sueldo. Y no me refiero a cosas radicales, nosotros seguimos haciendo una vida normal en el día a día, pero es muy fácil gastar más si tienes el dinero.

Porque en realidad te lo puedes permitir, y es difícil decir que no sino tienes una razón de peso. Pero cuando te pones a mirar lo que te gastas al año en ciertas partidas asusta. Casi incluso lo que gastas al mes.

En mi caso, mi punto débil son los viajes. Me pierde viajar. A lo largo de mi vida, siempre ahorré para viajar. En mi mente, viajar nunca es tirar el dinero. Conoces gente nueva, sitios nuevos, aprendes cosas. Creces como persona.

Pero claro, hasta cierto punto. Todo tiene un límite. Y cuando revisamos nuestros gastos en viajes de los últimos dos años… tuvimos esta conversación:

–  Mrs Lyn, si te dicen hace tres años que vas a ir a la India, ¿que dirías?

– ¿A la India? Que ya podíamos tener una buena excusa para hacer ese pedazo de viaje, ni se nos habría pasado por la cabeza. Un viaje a un sitio tan lejos y tan caro para mi era algo que reservabas para la luna de miel o una ocasión muuuuuuuuy especial. (Inciso: en 2015 nunca habíamos salido de Europa).

A lo que Mr lyn me contestó:

– Pues ahora reflexiona: en Octubre de 2016 fuimos a Japón, en primavera de 2017 a USA, en enero de 2018 a Panamá y en marzo 2018 a la India. ¿No crees que se nos está yendo de las manos?

Y no pude hacer más que darle la razón.

La importancia de tener un objetivo

Entonces todas esas ideas de ahorrar, invertir, etc tomaron otro cariz. Eran pasos necesarios para lograr un objetivo importante: vivir como queríamos vivir.

Ese cambio de perspectiva fue clave para mi. Entender que no era “ahorrar por ahorrar” sino que estábamos invirtiendo en nuestro futuro. Ahora todo el ahorro y sacrificio sí tenía sentido.

Y así fue como decidimos empezar el camino de la Independencia Financiera. 

¿Qué me hizo cambiar entonces? Los números. Los indiscutibles y aplastantes números. Teníamos un objetivo claro y nos dimos cuenta de que si seguíamos como hasta ahora no podíamos llegar.

La Independencia Financiera no es un camino liso y llano. Cada uno lo adapta a sus circunstancias y objetivos. Nosotros estamos buscando la forma que encaja para nosotros.

Seguimos haciendo nuestros planes a 5 años, a 10, y a 20 años. Y esperamos que el camino que acabamos de empezar nos ayude a alcanzarlos.

2 Comments

  1. Hamster onFIRE

    A ver si yo también le puedo comer el coco a mi señora :-)))) de momento me sigue la corriente hasta cierto punto. Me queda mucho que hacer.

    En cuanto al ahorro, me ayuda pensar que cada 100€ que consiga ahorrar, mi cifra de “retiro” será 30.000€ menos.

    Es decir, si necesito 2.000€ al mes, mi cifra de IF es de 600.000€ (usando la regla del 4%)

    Si consigo reducir mis necesidades a 1.900€ al mes, mi cifra de IF es de 570.000.

    Cuánto mejor pueda optimizar mis gastos de transporte/comida/móviles etc etc, mi cifra IF será menor.

    • Mrs. Lyn

      Yo tengo que reconocer que Mr Lyn fue el que empujó al principio. Él seguía más bloggers y entendía ese mundillo, y yo no quería saber nada de eso. No lo había pensado, pero puede que el hecho de que la mayoría de los bloggers fueran hombre tampoco me ayudaba a sentirme identificada. Pero mi parte racional ganó la batalla y una vez me senté a ver los números hubo poco que hacer 🙂 Supongo que la clave es saber que quieres y decidir si IF es tu camino para llegar. Y luego una mejora y aprendizaje constante 🙂

      Y totalmente de acuerdo con el poder del ahorro. La idea del doble impacto del ahorro pero es super potente. 100€ que ahorres al mes no simplemente te van a permitir invertir 100€ más al mes (que acumulados con el tiempo son una cifra muuuuuy significativa), sino que te van a reducir tu cifra IF (30.000€!!) porque eres capaz de vivir con menos. La clave es que sea un ahorro sostenible en el tiempo para que realmente baje tu cifra de gastos de forma regular.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *