¿Vas a tener la cabeza fría en la próxima caída generalizada?

Hay varias máximas de bolsa que suenan muy sencillas y crean la ilusión de que cualquiera puede triunfar invirtiendo. La que resume todo es “comprar barato y vender caro”. Es lógico. Pero mucho más complicado de lo que la frase da a entender.

Hay muchas otras que se desprenden de esta centrándose en la parte de comprar o en la de vender. Una de mis favoritas es esta:

Compra cuando haya sangre en la calles

¿Cómo sabes cuando estás abajo o arriba?

La respuesta suele ser “hombre, cuando baja”. Ya… pero ¿cuánto? ¿10%? ¿30%? ¿70%?

Si esperas al 70% es muy probable que compres abajo pero esta situación no se va a dar muy a menudo. Si compras con la bajada del 10% tendrás muchas oportunidades de comprar pero ¿qué pasa si sigue bajando y acaba siendo 70%?

 

¿Vas a tener la cabeza fría en la próxima caída generalizada del mercado?

Al ver las gráficas pasadas parece bastante evidente cuando sube y cuando baja. Pero hazme caso, cuando lo vivas en tiempo real no serás capaz de saber cuando ha parado de caer. 

Es lo que se llama el sesgo restrospectivo.

Es lo que  hace que nos preguntemos cómo es posible que Yahoo rechazara comprar Google por un millón de dólares en 1998. En nuestro subconsciente pensamos que nosotros tendríamos claro en 1998 que Google iba  dominar en las siguientes décadas. Pensar esto es un error.

En 1998, cuando Larry Page y Sergey Brin ofrecieron la compañía para volver a sus estudios en Stanford nadie sabía qué iba a pasar. Lycos y Altavista (entre otros) ya cumplían la función razonablemente bien. Los dos fundadores querían vender para volver a su estudios, lo cual da la impresión de que no estaban convencidos de que pudiese ser un buen negocio.

De hecho, sólo un genio visionario se hubiera dado cuenta del potencial de Google y lo hubiese comprado por un millón en 1998.

Para comprobar cómo reaccionarías, piensa qué está ocurriendo ahora

Para evitar ese sesgo restrospectivo, acompáñame en este ejemplo.

Intenta ponerte en la piel de este inversor ficticio y pensar qué harías en cada momento

Imagínate que empiezas a analizar un fondo muy diversificado que representa el mercado de EE.UU, en lugar de una acción individual. Las acciones individuales dependen de sus circunstancias concretas de negocio, pero una cesta diversificada de muchas empresas estadounidenses seguramente bajará y subirá con el mercado general.

Además no vas a invertir varias veces porque tu estrategia es saber cuando estás abajo y cuando arriba y comprar en ese momento. Así que haces transacciones con todo a la vez.

Como los ciclos suelen durar unos 10 años, empiezas a seguir el índice para entrar cuando haya una bajada. El índice está a 1.000, y lo ves crecer durante varios meses. Llevas más de 2 años mirándolo y el maldito fondo no hace más que subir. Ya se ha revalorizado casi 50%. Esta es la gráfica del precio en cada mes, estamos en el mes 30.

Por esperar la caída has perdido un 50% de revalorización, pero no importa porque el mercado va a recuperar la cordura en algún momento y darte una buena oportunidad para entrar ¿no?  El coste de oportunidad empieza a pesar un poco, ya que tienes el dinero parado sin generar nada. Hay que tener paciencia.

Mes 35. Sólo 5 meses después ya está en 1.300, pero crees que aun es pronto. Tú quieres cogerlo por debajo de 1.000, si no ya lo hubieses comprado hace 35 meses y ahora tendrías revalorizaciones.

En fin, habrá que seguir monitoreando. Pero, ¿qué pasa si no llega a 1.000 y sigue subiendo otros 2 años?

Mes 54. Has tenido que atarte al mástil para no oír los cantos de sirena del mercado. Te ha costado, han sido muchos meses en los que te has mantenido aislado del ruido pero aquí está la oportunidad. Entras a 904. Todos esos inversores que vivían en la ignorancia se están tirando de los pelos mientras tú estás encantado de poder comprar. A lo contrarian. Buffet estaría orgulloso.

Ahora que has entrado hay que tener mucha paciencia. Crees que puede tardar tiempo en recuperar así que hay que aislarse del ruido otra vez. Pero ahora estás invertido así que sigues las noticias con un poco más de atención.

Mes 66. Llevas un año invertido y el precio es 993. Tienes un revalorización del 3.5%, algo es algo. Pero crees que esto es sólo el principio. Hace nada el precio era de 1.500 así que como mínimo esperas un 50% a medio plazo. Aunque cuando estaba en 1.500 creías que estaba sobrevalorado así que a lo mejor no es el mejor benchmark ¿no? Bueno, ya lo pensarás cuando estés más cerca.

Mes 78. Otro año, el precio es 1.106. Llevas un 22% de revalorización en 2 años. Pero viendo la gráfica crees esto tiene que subir por lo menos a donde estaba antes. Piensas que 1.500 estaba sobrevalorado hace 2 años pero ahora parece que puede ser más realista. Aunque no sabes muy bien como basar eso en números, es más una sensación. ¿Vendes o sigues?

Mes 120. Tres años y medio después, llevas disfrutando este bull market durante bastante tiempo. El precio actual es 1.379, ya ha tocado 1.500 un par de veces en los últimos meses. ¿Vendes o sigues? Decides seguir, el fondo estaba a 1.500 en el mes 30, así que en el mes 120 debería subir por encima de eso.

Mes 130. Sólo 10 meses después de la última vez que estuviste a punto de vender te encuentras con el fondo en 883. Estás más abajo que cuando entraste hace más de 6 años. ¿Qué está pasando?

Empiezas a reflexionar sobre qué puede hacer el mercado. Ha caído mucho ¿es posible que siga cayendo? A lo mejor deberías sacar el dinero y comprar un piso para alquilar para evitar comerte otra caída.

O quizás te ha pillado la siguiente caída y ahora es momento de quedarse. ¿Vendes o sigues?

Decides quedarte. Hace más de 6 años decidiste que este precio era barato así que ahora es baratísimo.

Mes 160. El mercado ha ido subiendo con algún que otro susto. Pero el precio está en 1.338. No está mal pero esta vez tienes una estrategia clara: en cuanto llegue a 1.500 vendes. Esta vez no te va a pillar la siguiente bajada como la última vez.

Toca esperar y rezar para que siga subiendo para llegar a 1.500 cuanto antes y salir.

Mes 180. Llevas 15 años siguiendo este mercado. Casi todo el tiempo has tenido revalorizaciones positivas pero también has tenido un susto muy grande. El precio por fin está cerca de tu objetivo, así que vendes a 1.480, piensas “el último euro que se lo lleve otro a mí ya me pilló el toro la última vez”. Tu idea es esperar a la siguiente caída y entrar en torno a los 1.000 otra vez.

Mes 200. Llevas 20 meses fuera del mercado, el precio actual es 2.000 ¿qué está pasando? Crees que el mercado está loco y que una caída muy grande está a punto de llegar. La última vez que el fondo estuvo a 1.500 te comiste una bajada enorme y una peor debería estar a la vuelta de la esquina.

 

Mes 220. Llevas más de 3 años fuera del mercado, el precio actual es 2.066. Relativamente plano con respecto al mes 200. Crees que esta burbuja está  punto de explotar. Ha habido dos amagos muy claros de caída y la definitiva está a punto de llegar. Y con ella tu oportunidad de entrar otra vez.

Mes 240. ¿Qué está pasando? De verdad ¿qué está pasando? El precio está a 2.790, y te preguntas cómo puede ser que todo el mundo esté ganado pasta mientras tú que analizas el mercado pareces el único que piensa que esto es una burbuja.

Esto es muy difícil

Esto es obviamente un ejemplo en el que intento narrar lo que le puede estar pasando por la cabeza a este inversor ficticio. Lo que no es ficticio es el fondo, que es en realidad el S&P 500, empezando en enero de 1998.

Pero lo que parece claro es que es muy difícil. Hay que saber cuando entrar y cuando salir. Ahora parece que el mercado está alto pero ha tenido una semana de caídas. Si sigue bajando ¿cuándo compras? Si empieza a subir ¿cuándo vendes? Es difícil.

Las caídas y las subidas no se pueden predecir… legalmente

Como curiosidad, la frase “compra cuando hay sangre en las calles” es atribuida al Barón Rothschild.

Cuenta la leyenda que Rothschild fue testigo de la batalla de Waterloo y cuando anochecía vio como el ejército de Napoleón había perdido. Salió a toda velocidad a caballo hacia la costa de Bélgica. Pero vio como un gran temporal no permitía zarpar a ningún barco. Furioso, buscó alguna alternativa para llegar a Inglaterra lo antes posible. Acabó pagándole a un pescador para que lo llevase.

Foto: Myrabella

Al llegar mucho antes que cualquier otra persona que hubiese sido testigo de la batalla, informó al gobierno de la victoria. Habiendo recibido recientemente noticias de la derrota en Quatre Bras, el gobierno no le creyó. Sorprendido por la reacción del gobierno vio una buena oportunidad de arbitraje.

Sin decir ni una palabra más, empezó a vender bonos en el mercado. Rothschild era un personaje conocido en la bolsa y su posición en bonos era muy grande. Cuando empezó a vender, el rumor era que sabía que Waterloo se había perdido y que los bonos bajarían de valor en cuanto se confirmase. Los bonos siguieron cayendo y él siguió vendiendo. Cuando los bonos estaban baratísimos, Rothschild compró una cantidad gigantesca. Justo a tiempo de que llegase la noticia de la victoria de Waterloo y el valor de los bonos subiese como la espuma.

Esta historia es motivo de controversia y casi seguro totalmente falsa pero sirve para ilustrar como la información se usa para obtener ventajas en la inversión. A día de hoy los grandes bancos invierten en la mayor velocidad de red posible (cada milisegundo cuenta) para que sus algoritmos sean los primeros en usar información y explotar ineficiencias en el mercado.

6 Comments

  1. Luis C

    Lo mejor es comprar poco a poco por niveles de caída. Cada 10% de caída por ejemplo o en cada soporte histórico entrar con un 10% por ejemplo. Así siempre queda liquidez por invertir y siempre se acaba comprando algo. Porque acertar el mínimo es muy difícil y tampoco es necesario para tener una buena rentabilidad.

    Un saludo.

    • Mr. Lyn

      Este mes de octubre estamos comprobando lo importante de la liquidez para bajar los precios medios. Hacerlo “más o menos” bien es suficiente para seguir dejando trabajar el interés compuesto, como lo que comentas de aportar en bajadas.

      Un saludo!
      Mr. Lyn

    • Mr. Lyn

      Este año nuestros ingresos son un poco irregulares (unos meses tenemos mucho más que otros) pero el año que viene esperamos estar más estables y hacer aportaciones periódicas más consistentes todos los meses.

      La historia de Newton es buenísima!

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